Los mercados suben, bajan y, a veces, desconciertan. Mientras tanto, hay un activo que late como un metrónomo en la cartera: los bonos. Si alguna vez te has preguntado qué son los bonos y por qué tantos inversores los usan para empezar —o para estabilizar su patrimonio—, la respuesta es más simple (y más potente) de lo que parece: compras tiempo y certidumbre. Prestas dinero a un Estado o a una empresa, cobras un interés pactado y recuperas tu capital en una fecha.
Ahora bien, donde muchos se pierden es en el “cómo”: ¿por qué a veces un bono sube o baja antes del vencimiento? ¿cuándo tiene sentido elegir uno del Estado frente a uno corporativo? ¿y qué papel juegan los tipos de interés o la inflación?
En esta guía te lo dejo claro con ejemplos prácticos y criterios de decisión para que sepas entenderlos, evaluarlos e integrarlos en tu cartera sin ruido ni jerga innecesaria. Vamos al grano.

¿Qué es un bono y qué posees al comprarlo?
Un bono es un título de deuda: prestas dinero a un emisor (Estado, empresa, ayuntamiento…) y, a cambio, este se compromete a pagarte intereses (cupón) y a devolverte el principal (valor nominal o par) en una fecha concreta (vencimiento).
Cuando compras un bono eres acreedor, no socio: no participas en las decisiones de la empresa ni en sus beneficios, como con las acciones.
En mi caso, empecé a invertir con bonos porque buscaba bajo riesgo y previsibilidad: saber cuándo me devolvían el capital y qué intereses cobraría me dio tranquilidad para dar mis primeros pasos.
Si tu interés es dar ese primer paso en mercados, paralelamente puedes revisar como puedes invertir en la bolsa de valores para entender cómo se complementan bonos y acciones en una estrategia global.
Cómo funciona un bono: cupón, valor nominal y vencimiento
- Valor nominal (par): referencia sobre la que se calcula el cupón (p. ej., 1.000 €).
- Cupón: porcentaje anual sobre el nominal (p. ej., 4 % ⇒ 40 € al año).
- Vencimiento: fecha en la que el emisor devuelve el nominal (si no hay amortizaciones parciales).
- Precio: lo que pagas hoy por el bono. Puede ser a la par (100 %), sobre la par (>100 %) o bajo la par (<100 %).
- Rendimiento/TIR (Yield to Maturity): rentabilidad total anualizada que obtendrías manteniendo hasta vencimiento, reinvirtiendo cupones a la misma tasa.
Cupón vs TIR (rendimiento al vencimiento)
- Si TIR > cupón, el bono cotiza bajo la par (precio < 100 %).
- Si TIR = cupón, el bono cotiza a la par (≈100 %).
- Si TIR < cupón, el bono cotiza sobre la par (precio > 100 %).
¿Por qué el precio sube/baja con los tipos de interés? (duración básica)
El precio de un bono se mueve inversamente a los tipos de interés. La duración mide la sensibilidad del precio a cambios en los tipos: a mayor plazo y cupón más bajo, mayor duración y, por tanto, más movimiento de precio.
Con los años dejé de usar bonos como instrumento principal porque su rendimiento es reducido frente a otras alternativas, pero sigo viéndolos como pieza de estabilidad para amortiguar la volatilidad de la renta variable.

Tipos de bonos: Estado/soberanos, corporativos, municipales y más
- Bonos del Estado / Soberanos: emitidos por gobiernos nacionales. Suelen ser la referencia de bajo riesgo en la divisa local.
- Bonos corporativos: emitidos por empresas. Pagan más que los soberanos, pero conllevan riesgo de crédito.
- Municipales y de agencias: emitidos por entidades públicas subnacionales o agencias.
- Ligados a la inflación (indexados): ajustan principal/cupones por IPC.
- High Yield (alto rendimiento): empresas con rating inferior a grado de inversión; pagan más por mayor riesgo.
- Cupón cero (zero-coupon): no pagan cupones; se emiten con descuento y devuelven el nominal al final.
- Convertibles, perpetuos, callable/puttable, bullet…: condiciones especiales que afectan riesgo y precio.
Bonos del Estado (España) vs Tesoro de EE. UU.
- España (Tesoro Público): Letras (corto plazo, cupón implícito), Bonos y Obligaciones (medio/largo).
- EE. UU. (Treasury): T-Bills (≤1 año, cupón implícito), T-Notes (2–10 años), T-Bonds (30 años).
- Indexados: en EE. UU. se conocen como TIPS (ligados a la inflación).
Especiales a vigilar
Ligados a la inflación, high yield, convertibles, perpetuos, callable/puttable, bullet (amortización íntegra al vencimiento). Útiles según objetivo, pero lee la letra pequeña.
Riesgo y rendimiento
Invertir en bonos no es sinónimo de “sin riesgo”. Los principales son:
- Tipo de interés: si suben los tipos, baja el precio (impacto mayor con duración alta).
- Crédito (impago): probabilidad de que el emisor no pague. Se estima con ratings (grado de inversión vs high yield).
- Inflación: erosiona el poder adquisitivo de cupones y principal (salvo indexados).
- Liquidez: algunos bonos negocian poco; vender puede implicar descuentos.
- Divisa: si compras fuera de tu moneda, el tipo de cambio suma volatilidad.
En mi cartera, los bonos han funcionado como diversificador: un mix de bajo riesgo con activos de medio/alto riesgo me ha ayudado a equilibrar la cuenta y suavizar baches del mercado.
Cómo invertir en bonos paso a paso
- Define objetivo y plazo: ¿estabilidad de caja, reserva de oportunidad, diversificación?
- Elige el canal:
- Primario: subastas/emisiones del Tesoro o corporativas (más técnico).
- Secundario: compra/venta vía bróker (lo más habitual).
- Fondos/ETF de bonos: diversificación instantánea, gestión profesional.
- Selecciona emisor y divisa: soberano vs corporativo; euro vs USD, etc.
- Revisa rating, duración y cupón: equilibra riesgo/retorno.
- Calcula costes y fiscalidad básica: comisión de compra, custodia, retenciones.
- Haz una orden informada: precio (límite/mercado), nominal mínimo, liquidación.
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Checklist antes de comprar (rápido)
- Plazo que sí puedes mantener.
- ¿Necesitas liquidez antes del vencimiento?
- ¿Rating y spread acordes a tu perfil?
- ¿Cupón fijo, variable o indexado?
- ¿Divisa cubierta o asumes el riesgo?
- Costes y tratamiento fiscal aproximados.

Ejemplo numérico completo: bono de 1.000 €, cupón 4 %
Datos: nominal 1.000 €, cupón 4 % anual (40 €), vencimiento 3 años. Supón que el mercado exige TIR 5 %.
Precio teórico (valor actual):
- Año 1: 40 / 1,05 = 38,10 €
- Año 2: 40 / (1,05)² = 40 / 1,1025 = 36,29 €
- Año 3: (40 + 1.000) / (1,05)³ = 1.040 / 1,157625 ≈ 898,40 €
- Suma: 38,10 + 36,29 + 898,40 = 972,79 € (≈ 97,28 % de par).
Interpretación: como la TIR (5 %) es mayor que el cupón (4 %), el bono cotiza bajo la par. Si la TIR bajara por debajo del 4 %, el precio subiría sobre la par.
Estrategias con bonos para una cartera equilibrada
- Ladder (escalera): compras varios vencimientos (1, 2, 3, 5, 10 años…). Cada año vence un tramo, te da liquidez y reduces riesgo de tipos.
- Barbell: combinas cortísimo plazo (liquidez) con largo plazo (rendimiento), evitando el medio; mayor control sobre sensibilidad a tipos.
- Core-satellite: un núcleo (ETF de grado de inversión) y satélites (high yield, emergentes, ligados a IPC) para afinar retorno.
Personalmente, me quedo con ladder cuando quiero previsibilidad de flujos y flexibilidad para reinvertir según vayan cambiando los tipos.
Si quieres contrastar ideas o resolver dudas con otros inversores, pásate por el foro bolsa española.
Y si prefieres itinerarios guiados, tienes la academia de inversión para continuar aprendiendo paso a paso.
Bonos vs acciones: cómo se complementan
Los bonos aportan estabilidad y potencial de protección en caídas; las acciones, crecimiento a largo plazo. Juntos suavizan la curva de tu patrimonio. Si te interesa la parte técnica de acciones, aquí tienes patrones de velas japonesas para tu caja de herramientas.
Errores comunes al empezar con bonos (y cómo evitarlos)
- Comprar “por el cupón” sin mirar TIR y precio.
- Ignorar duración: luego suben tipos y el precio cae más de lo esperado.
- No diversificar emisores/divisas/plazos.
- No considerar liquidez: algunos bonos se venden con descuento si necesitas salir.
- No tener un plan fiscal básico (timing de cupones y plusvalías).
A mí me ayudó separar el rol de los bonos: no busco batir a la bolsa con ellos, los uso para equilibrar y gestionar el riesgo del conjunto.
Conclusiones y próximos pasos
Los bonos son la columna de renta fija de una cartera: definen plazo, flujo de caja y un nivel de riesgo generalmente más bajo que la renta variable. Para el inversor que empieza, aportan claridad (“qué cobro y cuándo”) y, para el avanzado, son la palanca para modular la volatilidad global.
Lectura y seguimiento: echa un ojo a nuestros blogs de bolsa española para ideas y contexto de mercado.
Preguntas frecuentes sobre qué son los bonos
¿Qué pasa cuando vence un bono?
Cobras el nominal (salvo impago o condiciones especiales) y el último cupón si aplica. A partir de ahí dejas de devengar intereses.
¿Qué es la paridad de un bono?
Es el precio expresado como % del nominal. Por ejemplo, 972,79 € en un bono de 1.000 € equivale a 97,28 %.
¿Bonos del Estado o corporativos para empezar?
Para perfiles conservadores, soberanos de alta calidad en tu divisa. Para mejorar rendimiento con control, corporativos grado de inversión diversificados (fondos/ETF).
¿ETF de bonos o bonos individuales?
ETF/fondos: diversificación instantánea y liquidez. Individuales: control de vencimientos y flujos, pero exigen selección y comisiones puntuales.
¿Cómo tributan, en líneas generales?
Los cupones y plusvalías tributan como rendimientos/ganancias del ahorro según normativa de tu país. Consulta un asesor para tu caso.
¿Qué tipo de bono es el más seguro?
Los bonos emitidos por instituciones que tienen una elevada solvencia son los más seguros. Generalmente, los bonos del Estado se consideran una alternativa más segura a los bonos corporativos.
¿Qué hace que un bono sea atractivo?
El equilibrio entre la calificación crediticia de un bono (es decir, su nivel de riesgo crediticio) y su rendimiento al vencimiento aporta atractivo a esta oportunidad de inversión. Los bonos que atraen a los inversores son aquellos cuyo rendimiento al vencimiento para un nivel de riesgo determinado es mayor que el interés ofrecido por otras inversiones con un nivel de riesgo similar.
¿Son seguros los bonos en caso de caídas del mercado?
Los bonos del Estado se comportan mejor en las caídas del mercado que los bonos corporativos, pero la relación entre el rendimiento del mercado de acciones y los bonos es compleja. Si las empresas se vuelven insolventes debido a una caída del mercado, los titulares de sus bonos podrían recibir un importe más bajo que el principal. Una caída del mercado también puede provocar una fuga de capitales hacia inversiones más conservadoras, lo que incrementa la demanda de bonos del Estado.
¿Los bonos son un activo libre de riesgo?
Ningún bono está libre de riesgo. Todos los bonos están expuestos al riesgo de la tasa de interés, de inflación y de liquidez. Incluso los bonos del Estado, considerados a veces libres de riesgo debido a la elevada solvencia de sus emisores, conllevan el riesgo de impago.



